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EL MUNDO DE LHORK

Eugenio Fraile La Ossa

Trados imperator, el rey unificador

Fue el único rey con título de emperador que han conocido los pueblos de Lhork y su origen se remonta a la época conocida como el Tiempo Brumoso. Tuvo su corte en el lugar donde ahora se alza la ciudad estado de Dridma.

En su juventud recibió el Cetro del Resplandor de manos de los Señores del Resplandor, como símbolo de poder y para que los demás pueblos de Lhork reconocieran en él a su primer rey.

Mantuvo una lucha feroz desde el primer momento contra Aryhusek y sus hordas de Wulfrer. Gran estratega y guerrero de gran valor, logró salvaguardar la independencia de las razas de Lhork frente a los ataques e incursiones de los ejércitos del Señor Oscuro.

Durante toda su vida trató de mantener la llama de la civilización en los reinos de Lhork, fomentando el conocimiento de un único idioma para todos los pueblos de Lhork, la construcción de bibliotecas, templos y centros de cultura aún inmerso en continuas batallas.

Tan indomable era su temple que el Señor Oscuro sólo pudo vencerle utilizando sus negras artes, envenenando el pomo de su espada la víspera de la gran batalla del río Gora. Debido a la muerte del ya viejo rey, comenzó a fraguarse el hundimiento y destrucción de las Primeras Razas. Nadie sabe qué fue del Cetro del Resplandor, aunque las leyendas cuentan que el anciano monarca, ya agonizante, en un supremo y último esfuerzo, logró hundirlo en las profundas aguas del río Gora para evitar que cayera en las garras de los Wulfrer. En una última plegaria, Trados rogó a sus Señores que el Cetro fuera hallado por hombres nobles y valerosos en tiempos venideros y que lo usaran como arma contra las Fuerzas Oscuras que representaban los Entes del Vacío. Junto con el Cetro, también desapareció el cuerpo del rey aunque las leyendas cuentan que fueron los miembros de su Guardia Imperial quienes se lo llevaron para evitar que el Señor Oscuro deshonrara el cadáver del Rey Emperador. Trados tuvo dos hijos en su matrimonio con la reina Selvela, el príncipe Yolkin y la princesa Elvia, de los cuales descienden, respectivamente, los gobernantes de las casas principescas de Dridma y Galama.

Tras la muerte de Trados, la reina Selvela logró mantener aún la unión de Lhork durante cierto tiempo, pero a su muerte los diferentes príncipes de la corte se enzarzaron en una amarga guerra civil por el trono de Lhork, alentada por las maniobras de Aryhusek desde las sombras. Esta guerra fratricida facilitó la victoria de las hordas del Señor Oscuro.

La profecía dice que quien halle el Cetro gozará del favor de los Señores del Resplandor, y podrá proclamarse Rey Emperador de Lhork.

Nadie ha hallado todavía el Cetro, por lo cual Lhork sigue sin un monarca que unifique a todos los pueblos y por lo tanto las ciudades estado son gobernadas por príncipes y nobles.

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© Círculo de Lhork, 20012.